LA VEJEZ SE PUEDE DETENER

28.06.2014 23:59

Los científicos creen que el deterioro físico no es un mandato de la evolución y es tratable - El envejecimiento ya se ve como enfermedad.

Nadie diría hoy que ser viejo equivale a estar enfermo, aunque ningún fármaco puede evitar las canas y las arrugas, ni la pérdida de agilidad y vigor. Pero la agencia del medicamento estadounidense, la FDA, ya ensaya medicamentos en animales para retrasar el envejecimiento. No es que la píldora de la eterna juventud esté al caer, ni mucho menos, pero el interés de las compañías farmacéuticas por buscar una cura para el deterioro físico es cada vez mayor. La razón es que los científicos se han dado cuenta de que envejecer no es un imperativo de la evolución, sino un proceso alterable. Los hallazgos de los últimos años han hecho que hasta los científicos más ortodoxos, los mismos que ven en las proliferantes terapias antiedad sólo un producto de mercadotecnia, se planteen cómo prolongar la vida humana.

Aunque habrá que tener paciencia. Ninguna de las sustancias en pruebas se ha mostrado por ahora efectiva, según se explica en un reciente artículo de la revista Nature. Pero se sabe, por ejemplo, que en levaduras, en la mosca de la fruta y en el gusano Caenorhabditis elegans un compuesto llamado resveratrol presente en la piel de las uvas, en el vino tinto y en las nueces afecta la actividad de un gen implicado en la longevidad.

También se sospecha que un antibiótico antifúngico y un fármaco empleado en la diabetes podrían interferir con la acción de genes similares. Lo mismo que un antitumoral en pruebas.

Tras este nuevo filón farmacéutico hay un cambio de paradigma científico: que el envejecimiento biológico no es una consecuencia inevitable del paso del tiempo. Por ejemplo, no había muchos viejos hace 50.000 años, aunque los genes de aquellos primeros Homo sapiens fueran como los nuestros.

Esto -y otras muchas evidencias- ha guiado a los investigadores hasta una idea clave: no es obligatorio envejecer desde el punto de vista evolutivo. El envejecimiento no es como el cambio de dentición, que claramente otorga ventajas, o la pubertad, que prepara al organismo para reproducirse. A la evolución le da lo mismo que nos salgan canas y arrugas. De lo que se deriva que el envejecimiento no es inmutable.

Así pues, los científicos de Nature responden con un "no lo sabemos aún" a la pregunta de si el hombre podrá algún día ser inmortal, pero se muestran optimistas con respecto a la posibilidad de alargar nuestra existencia y conseguir además que ésta sea mejor. "Hace dos décadas, la prolongación de la vida era una fantasía, mientras que ahora se buscan fármacos exactamente para eso. No hay razón científica para no esforzarse por curar el envejecimiento, de modo similar a como lo hacemos hoy con el cáncer y otras enfermedades", concluyen.

 

Fuente: Revista de Educacion y Desarrollo